La violencia con que Morillo hizo la Reconquista frustró la intención de Fernando VII de recuperar tanto el poder como la buena voluntad del pueblo americano, y tuvo un efecto contrario.
La lucha militar contra el régimen español en la Nueva Granada se inició cuando Antonio Nariño, presidente del estado de Cundinamarca, emprendió, a finales de 1813, su campaña del Sur para detener el avance de Juan de Sámano, quien venía de Quito con el ánimo de reconquistar la Nueva Granada. Antonio Nariño enfrentó a Sámano cerca de Popayán, lo venció en las batallas de Calibío y Alto Palacé, y este se retiró a Quito. A pesar de sus triunfos iniciales, Nariño es finalmente derrotado y puesto prisionero en Pasto, remitido a Quito para ser enviado finalmente a Cádiz donde estuvo preso hasta 1820.
Carta de Jamaica de Simón Bolívar, 1815.
La Confederación de Provincias Unidas encarga a Bolívar liberar a Santa Marta del yugo español. Cuando Bolívar se dirige en 1815 con sus tropas para cumplir la misión, se entera de la llegada de Pablo Morillo a la Nueva Granada, para la reconquista de las colonias. Entonces decide refugiarse en Jamaica.
En septiembre de 1815, Simón Bolívar produce su importante Carta de Jamaica, en la cual justifica la rebelión de los criollos, hace un llamado a continuar la lucha para alcanzar la independencia, y analiza la situación de los países de América, con sus problemas y sus potencialidades para el futuro. Una de las conclusiones fundamentales de la carta es el llamado de Bolívar a que en América se conforme una gran nación con la unión de países que tienen vínculos poderosos en su lengua, su origen y sus costumbres.
La carta de Jamaica es un documento fundamental en la definición del proceso de independencia de los países americanos.
La Reconquista Española, 1815-1819.
Después de que Fernando VII recuperó el trono en 1814 y consiguió expulsar de España las tropas francesas, ordenó la reconquista de las colonias de América. Empezaba el régimen del terror.
En agosto de 1815 Pablo Morillo sitió Cartagena de Indias. Después de 106 días de asedio, la ciudad se rindió a causa de los estragos que causaron el hambre y las epidemias. En febrero de 1816 fusilaron en Cartagena a los 9 primeros líderes patriotas.
En mayo de 1816, Morillo llegó a Santa Fe de Bogotá y estableció tres tribunales militares: El Consejo de Purificación, para juzgar a los comprometidos en la revolución que no hubiesen cometido delitos de sangre. A estos les aplicaban castigos de cárcel o destierro. La Junta de Secuestros, encargada de confiscaciones y contribuciones económicas forzosas. El Consejo de Guerra que tenía por objeto juzgar a los patriotas que hubiesen cometido delitos de sangre. A estos les aplicaba la pena de muerte.
Con la reconquista se restableció el gobierno virreinal, que desde 1810 operaba nominalmente y a distancia. El virrey Francisco Montalvo y Ambulodi, que había fijado su residencia en 1813 en Santa Marta, ciudad que no adhirió a la independencia, se trasladó a Santa Fe de Bogotá y retomó el mando en 1816. Lo sustituyó Juan de Sámano en 1818,
Este régimen del terror segó la vida de decenas de patriotas del movimiento independentista. Se destacan Antonio Villavicencio y José María Carbonell, partícipes del grito de independencia, Camilo Torres, Jorge Tadeo Lozano y Liborio Mejía, presidentes de la primera República, el sabio Francisco José de Caldas, ingeniero militar y científico, Policarpa Salavarrieta y Antonia Santos, mujeres valerosas que apoyaron las milicias revolucionarias.
La violencia con que Morillo hizo la Reconquista frustró la intención de Fernando VII de recuperar tanto el poder como la buena voluntad del pueblo americano, y tuvo un efecto contrario: la resistencia se mantuvo y muchos granadinos que inicialmente estaban opuestos a la independencia se unieron a la causa. Apareció la acción de guerrillas que atacaban y desgastaban las tropas realistas. Estas guerrillas encontraron refugio en los llanos de Casanare, donde se convirtieron en semilla del ejército libertador.
Continuará.